lunes, 13 de febrero de 2012

EL FESTÍN DE BABETTE

Hoy voy a desvelaros un secreto muy bien guardado por Leocadia, la historia de su tatarabuela Babette. Nos lo contó una noche durante una cena que organicé en mi casa, hace de esto ya mucho tiempo. Era cuando yo aún era capaz de pasarme dos o tres días preparando una cena exquisita, de elegir los mejores vinos y de reunir en torno a mi mesa a un grupo de amigos con los que disfrutábamos de una velada entrañable. A los postres y con una copa de cava muy frío entre las manos, Leo empezó a desgranar los recuerdos que su madre le había contado:

-En 1871, durante una noche de tormenta, mi tatarabuela Babette, que era una revolucionaria, llegó, huyendo de la represión de la Comuna de París, a una aldea en la desolada costa oeste de Jutlandia. Allí trabajó como criada y cocinera en la casa de dos solteronas, hijas de un estricto pastor durante catorce años. Un día la fortuna llamó a su vida entregándole un cuantioso premio de lotería. Bab, que era una cocinera extraordinaria, se las arregló para hacer un pedido a París de toda clase de exquisiteces con la intención de preparar una cena a la buena gente que la había acogido durante tantos años. Reunió a toda la aldea en torno a una gran mesa donde no faltaba detalle. Los convidados se quedaron de piedra cuando vieron tantas ocasiones de incurrir en el pecado y a punto estuvieron de abandonar la mesa sin probar bocado, pero por no hacerle el feo, empezaron tímidamente a probar las delicias de París y a saborear el buen vino. Poco a poco, aquella gente tan austera empezó a transformarse y todo eran sonrisas y miradas complices; los que estaban peleados hicieron las paces; e incluso creo que alguna de las solteronas inició un idilio con un vecino al que no se había atrevido a mirar en 50 años.

Esta Leocadia es una invitada especial, siempre nos enamora con sus historias.

8 comentarios:

  1. Hago mía tu frase final: "Esta Lu es especial, siempre nos enamora con sus historias" Precioso relato de una hermosa película.

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  2. Sí, hermosa película y más hermosa Leocadia, siempre tan inspirada!! Muy longeva la vida de su bisabuela!!

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  3. Pues sería su tatarabuela. ¿Lo cambio?

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  4. ¡Qué vida más apasionante la de Leocadia! ¡Y qué bien que la cuentas, Lu!
    Por cierto, vigila las tildes, faltan algunas.
    Un abrazo.

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    1. Gracias, Geli, he puesto dos tildes, no veo más.

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  5. No he visto la peli, pero el relato me ha gustado tanto que siento ganas de verla cuanto antes. Enhorabuena, Lu.

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  6. Que hermoso relato Lu, yo estoy como Amparo no he visto esta película y también siento necesidad de verla después de leer tu relato.

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