jueves, 24 de enero de 2013

Desenlace



Cuando bajé a la zona de parking del Pawn Shop y vi su imponente figura apoyada en un majestuoso coche, supe que no me quedaba mucho tiempo. Me encomendé a Dios y al diablo y vi mi vida pasar  en un segundo, al tiempo que mi mano se manchaba de la sangre que fluía a borbotones de mi corazón atravesado por su maldita bala. Pero aún tuve tiempo de hacer un último disparo.

6 comentarios:

  1. Un "micro negro"... ¡Muy bien, prima!

    ResponderEliminar
  2. Muy bien ambientado. Tremendamente visual. Un beso.

    ResponderEliminar
  3. Muy bueno, en un breve instante se cruzan dos balas!!

    ResponderEliminar
  4. Caray..., sin habla que me he quedao. Muy bueno y además breve.

    ;) Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Muy bueno y muy duro a la vez. Un micro muy intenso.

    ResponderEliminar